De tu nuevo colegio, el Luis Horacio Gómez, nos envían algunos trabajos como padres. El primero es un ejercicio de descripción física y objetiva de tu cuerpo.
Descripción de cabeza a pies.
La cabeza de Violeta es redonda y un tanto ancha en la parte occipital. El cabello es negro, lacio, semiondulado en las puntas y arroja algunos visos castaños; el largo le llega a la mitad de la espalda y usa un capul que alcanza a tocar debajo de las cejas. Las cejas de violeta son anchas, rectas y poco pobladas. Si uno se fija detenidamente, los pelitos de las cejas hacen puente sobre su nariz. Sus ojos son ovalados y rasgados, de color café y pestañas cortas. Tiene unas ojeras leves. La nariz es redonda, un tanto achatada. La boca es de labios delgados. Tiene los dientes blancos y un tanto separados entre sí. Su rostro es ovalado, en las mejillas se le dibujan dos hoyuelos cuando ríe y en el mentón tiene dos lunares pequeños. Sus orejas son pequeñas y un tanto salidas. Su voz, para ser niña, es un tanto grave. Habla con claridad la mayoría de sus palabras. A veces usa una muletilla al hablar, sobre todo cuando juega y da indicaciones, en esos momentos cada frase la termina diciendo: “¿okey?”.
El cuerpo de Violeta en general es delgado y alargado. Tiene condiciones de hiperelasticidad Sin
cicatrices. La curvatura de su panza sobresale un poco a su esternón. Sus manos son de dedos alargados y palmas rectangulares. Sus uñas son cortas y semicuadradas. En la espalda tiene vellitos y en el centro le forman un remolino. La cadera es proporcional a su cuerpo. La vagina tiene el mismo color del cuerpo y sus labios menores son muy delgados. Las nalgas son redondas y pequeñas. Las pantorrillas son firmes, las rodillas un tanto cuadradas y en las canillas tiene algunos morados. Los pies son pequeños. Calza 24. Camina con los pies un poquito hacia adentro. Cuando corre con fuerza le gusta empuñar las manos y elevarlas a cada paso, de modo que los puños casi le llegan a la cabeza.